Las cuatro opciones, explicadas
- Nicho: un compartimento en un bloque de nichos del cementerio, donde se deposita el féretro. Es la opción más habitual en España por disponibilidad y coste.
- Sepultura en tierra: el enterramiento clásico bajo tierra, con lápida. Depende de la disponibilidad del cementerio y suele implicar tasas distintas a las del nicho.
- Panteón: una construcción familiar con capacidad para varios miembros. Suele transmitirse entre generaciones mediante la concesión correspondiente y da unidad a la familia, a cambio de un coste y un mantenimiento mayores.
- Columbario: pequeños nichos para urnas de cenizas, la opción natural tras una incineración.
Cómo funcionan las concesiones de los cementerios
En la mayoría de cementerios municipales españoles no se compra a perpetuidad: el ayuntamiento otorga una concesión administrativa por un plazo determinado, renovable según las ordenanzas de cada municipio. Los plazos, tasas y condiciones de renovación varían mucho de un ayuntamiento a otro, así que el dato fiable siempre está en las ordenanzas del cementerio concreto. Si la familia ya dispone de un nicho o panteón con concesión vigente, conviene tener localizado el título, porque agiliza mucho los trámites del sepelio.
Qué papel juega el seguro de decesos
El seguro de decesos cubre el servicio funerario completo con cargo al capital asegurado, y la unidad de enterramiento (el nicho o la incineración con su columbario) es una de las partidas de ese servicio. Dos situaciones habituales:
- La familia no tiene nicho: la funeraria gestiona la concesión con el cementerio como parte del servicio, con cargo al capital de la póliza.
- La familia ya tiene nicho o panteón: esa partida no hace falta y el servicio se adapta al enterramiento en la unidad familiar existente.
En ambos casos, un capital realista es lo que evita que la familia tenga que poner dinero; tienes las cifras orientativas del conjunto en cuánto cuesta un entierro en España.
Decidirlo con calma vale mucho
La elección entre nicho, panteón familiar o incineración con columbario es personal y, a menudo, también familiar y religiosa. Hablarlo con antelación evita que la decisión caiga sobre la familia en el peor momento, como recordamos en qué hacer cuando fallece un familiar. Si además quieres dejarlo documentado, el testamento vital permite registrar voluntades sobre el propio funeral. Y si quieres que todo el servicio quede cubierto y organizado por profesionales llegado el día, puedes calcular tu seguro de decesos en dos minutos.