Una decisión personal, no solo económica
Antes de hablar de coste, conviene recordar que elegir entre incineración e inhumación es, sobre todo, una decisión personal y familiar, ligada a las creencias, a la tradición y a los deseos de cada persona. No hay una opción «mejor» en abstracto: hay la que encaja con cada familia. El seguro de decesos respeta y cubre ambas, así que la elección queda siempre en tus manos.
En qué se diferencian
La inhumación (el entierro tradicional) consiste en depositar el féretro en una sepultura, un nicho o un panteón, lo que implica adquirir y mantener ese espacio. La incineración reduce el cuerpo a cenizas en un crematorio; las cenizas se entregan después a la familia. Ambas comparten la parte inicial del servicio (tanatorio, féretro, traslados y gestiones); la diferencia está en el destino final.
Qué es más caro, el entierro o la incineración
Respuesta directa: el entierro es la opción más cara de las dos, y la incineración la más económica. El motivo es concreto y no depende de la funeraria: enterrar obliga a pagar una unidad de enterramiento, el nicho, la sepultura o el panteón, y en muchos municipios además una tasa periódica de conservación que se sigue pagando durante años. La incineración se ahorra ese capítulo entero.
El resto de la factura es prácticamente el mismo en ambos casos: tanatorio, féretro, coche fúnebre, traslados y gestiones se pagan igual se elija lo que se elija, así que la diferencia se concentra en el destino final del cuerpo. Cuánto se ahorra exactamente depende de las tarifas del crematorio y del cementerio de cada localidad, y por eso conviene mirarlo en tu zona en lugar de fiarse de una media. El coste total de un funeral en España se mueve entre 3.500 y 6.500 euros según la ciudad y los servicios; lo desglosamos en cuánto cuesta un entierro en España y, solo para la cremación, en cuánto cuesta una incineración.
Otros factores que conviene valorar
- Creencias y tradición: algunas confesiones tienen preferencias o recomendaciones sobre el destino del cuerpo.
- Mantenimiento futuro: una sepultura o un nicho conlleva tasas y renovaciones; las cenizas, no.
- Lugar de descanso: la incineración ofrece más flexibilidad sobre dónde reposan las cenizas.
- Aspectos ecológicos: cada vez más familias tienen en cuenta el impacto ambiental de cada opción.
- Espacio y movilidad: conservar o trasladar cenizas es más sencillo que mantener una sepultura en otra localidad.
Quién pide la incineración y dónde se hace
Dos preguntas prácticas con respuesta en el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria (Decreto 2263/1974), y la segunda sorprende a mucha gente. Su artículo 21 dice que la petición se hace ante la Jefatura Provincial de Sanidad «por el pariente presente más allegado al difunto» (o, en su defecto, por el organismo responsable), acompañando el certificado de defunción «con la fecha y causa de la muerte, así como la licencia de enterramiento correspondiente». Otra vez la licencia: sin ella no hay incineración, igual que no hay entierro, y de dónde sale la explicamos en qué hacer cuando fallece un familiar.
Y lo que casi nadie sabe: el crematorio no tiene que estar en tu pueblo. El mismo artículo pide comunicar «el lugar de emplazamiento del crematorio de cadáveres oficialmente autorizado que se desea utilizar» y añade que la incineración «podrá realizarse dentro o fuera de la localidad donde radique el domicilio mortuorio». En una provincia con pocos hornos, eso es exactamente lo que hace viable la opción, y es también uno de los traslados que la póliza resuelve sin que la familia organice nada.
Cómo lo cubre el seguro de decesos
Un seguro de decesos cubre el servicio funerario tanto si eliges incineración como inhumación, hasta el capital contratado. Lo importante, por tanto, no es qué opción elijas, sino que el capital sea suficiente para cubrir el coste real en tu zona y no genere un copago a tu familia. Puedes ver qué incluye exactamente la cobertura en qué cubre el seguro de decesos.
Deja tu voluntad por escrito
Sea cual sea tu preferencia, el mejor regalo que puedes hacer a tu familia es dejarla indicada. Así nadie tendrá que decidir por ti en pleno duelo y te aseguras de que se respete lo que querías. Tenerlo previsto, junto con un seguro que cubra el servicio, evita a los tuyos el peso económico y la incertidumbre. Si quieres dejarlo todo resuelto, puedes calcular tu precio sin compromiso y repasar si te compensa un seguro de decesos.