Qué es el capital del seguro de decesos
El capital es el importe máximo destinado a tu servicio funerario. A diferencia de un seguro de vida, no se entrega en metálico: se emplea en pagar el sepelio y las gestiones. Por eso la pregunta clave no es «cuánto quiero recibir», sino «cuánto cuesta el servicio que quiero dejar cubierto». Si el capital cubre ese coste, tu familia no tendrá que poner nada; si se queda corto, tendrá que abonar la diferencia.
Esa diferencia con el seguro de vida no es una costumbre del sector, está en la ley. El artículo 106 bis de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro define la obligación de la aseguradora en decesos como «prestar los servicios funerarios pactados en la póliza para el caso en que se produzca el fallecimiento del asegurado». Lo que se debe son servicios, no una cantidad: por eso el capital no es lo que alguien cobra, es la valoración de lo que hay que hacer. Y por eso la pregunta correcta es cuánto cuesta ese servicio donde vives.
Cómo dimensionar el capital correcto
El punto de partida es el coste real de un funeral en tu zona. En España, un servicio completo cuesta entre 3.500 y 6.500 euros, con variaciones notables según la ciudad; lo desglosamos en cuánto cuesta un entierro en España. Para acertar, ten en cuenta:
- El coste del servicio en tu provincia, que puede ser más alto en grandes ciudades.
- El tipo de servicio que prefieres (la incineración suele ser más económica que la inhumación).
- Conceptos adicionales que quieras cubrir: traslado, repatriación o ceremonia.
Capital revalorizable: la clave para no quedarse corto
Un error muy común es fijar un capital que hoy parece suficiente y olvidarse de él. El problema es la inflación: lo que hoy cuesta 4.000 euros costará más dentro de veinte años. Un capital revalorizable se actualiza periódicamente para mantener su poder de compra, de modo que siga cubriendo el servicio cuando de verdad se necesite. Es la mejor defensa frente al copago, y uno de los criterios que diferencian una buena póliza, como recogemos en cómo elegir el mejor seguro de decesos.
El equilibrio: ni corto ni excesivo
Acertar con el capital es buscar un punto medio. Un capital insuficiente traslada el coste a tu familia (copago). Y un capital muy por encima del coste real encarece la prima todos los años a cambio de poco, aunque conviene saber exactamente qué pasa con ese exceso, porque no se pierde y casi nadie lo cuenta bien.
Cuando el servicio lo presta la propia aseguradora, el artículo 106 bis es explícito: «El exceso de la suma asegurada sobre el coste del servicio prestado por el asegurador corresponderá al tomador o, en su defecto, a los herederos». O sea que el sobrante tiene dueño, y no es la compañía. Aun así, sobreasegurar no sale a cuenta: estarías pagando prima durante años por un dinero que vuelve a la familia solo al final, en lugar de dimensionar el capital al coste real y revalorizarlo. Dónde encaja esto si la familia contrata por su cuenta lo vemos en libre elección de funeraria.
Cómo revisar tu capital con el tiempo
Aunque hayas elegido un capital revalorizable, conviene revisarlo cada cierto tiempo, especialmente ante cambios importantes (una mudanza a una provincia más cara, por ejemplo). En Preventiva podemos ayudarte a comprobar si tu capital sigue siendo adecuado y a ajustarlo si hace falta, sin que pierdas condiciones. Si quieres partir de una base bien dimensionada, puedes calcular tu precio indicando el capital que se ajusta a tu situación.
En resumen
El capital adecuado es el que cubre el coste real de tu servicio funerario y se mantiene actualizado en el tiempo. Dimensiónalo según tu zona, elígelo revalorizable y revísalo de vez en cuando: así te aseguras de que el seguro cumpla su única misión, que es no dejar ninguna carga a los tuyos. Y si dudas de si el producto te compensa, lo analizamos en ¿merece la pena un seguro de decesos?.