¿Desde qué edad se puede asegurar a un niño?
Desde el nacimiento. Un bebé puede quedar cubierto por un seguro de decesos desde su primer día de vida, y la cobertura acompaña a la persona durante toda su vida. No hay una edad mínima: precisamente los primeros días son el mejor momento para incluir al recién nacido, por la ventaja que vemos a continuación.
La gran ventaja del recién nacido: sin carencia ni cuestionario
En un seguro de decesos contratado de adulto suele existir un periodo de carencia: unos meses iniciales durante los cuales, si el fallecimiento se produce por enfermedad, la cobertura todavía no es completa. Lo explicamos en detalle en carencias y exclusiones. Con el recién nacido ocurre algo distinto: si se le incluye en la póliza dentro del plazo que fija la compañía (por lo general entre 15 y 30 días desde el nacimiento), no se le aplica carencia y no se le pide cuestionario de salud. Queda protegido desde el primer instante y sin trámites médicos, algo que más adelante, de adulto, ya no es tan sencillo. Es la misma lógica del seguro sin reconocimiento médico, llevada a su caso más favorable.
Cómo se incluye a un niño: casi siempre en la póliza familiar
La forma habitual de asegurar a un hijo es incorporarlo a la póliza familiar, que agrupa a los dos progenitores y a los hijos bajo un mismo contrato. Añadir un nuevo miembro es un trámite sencillo, y para el recién nacido conviene hacerlo pronto para aprovechar la ausencia de carencia. También cabe una póliza individual a nombre del niño, aunque para una familia la modalidad conjunta suele ser más práctica y económica.
Cuánto cuesta asegurar a un niño
Asegurar a un niño es barato. En la modalidad de prima natural, el precio depende de la edad del asegurado, y en los primeros años de vida es de los importes más bajos de toda la póliza. Por eso sumar a un hijo apenas encarece la cuota familiar. Si quieres una referencia general de precios según edad y capital, la tienes en cuánto cuesta un seguro de decesos, y conviene revisar que el capital contratado sea suficiente para cubrir el servicio.
¿Tiene sentido asegurar a un niño tan pronto?
Es una decisión personal y delicada, y a nadie le gusta pensar en ello. La razón por la que muchas familias lo hacen no es el miedo, sino dos ventajas concretas: dejar cerrada una cobertura de por vida desde el principio, sin carencias ni cuestionarios que sí aparecen al contratar de mayor, y hacerlo por un coste mínimo. Si la póliza es revalorizable, además, el capital irá creciendo con los años. Analizamos con calma cuándo compensa un seguro de decesos en ¿merece la pena un seguro de decesos?. Y si quieres ver el precio para tu familia, puedes calcularlo en dos minutos, sin compromiso.