Todo depende del tipo de prima que tengas
La subida del recibo no es arbitraria ni un capricho de la compañía: responde a la modalidad de prima que firmaste. Hay dos motores de subida distintos, y saber cuál es el tuyo te dice qué esperar cada año:
- Por tu edad: propio de la prima natural. Cada año cumples uno más y el riesgo aumenta, así que la cuota sube.
- Por la revalorización del capital: presente en casi todas las modalidades. El capital se actualiza para no quedarse corto frente al coste del funeral, y esa actualización encarece la prima.
En muchas pólizas conviven los dos efectos. Veámoslos por separado.
Prima natural: sube porque cumples años
Con prima natural, el precio va directamente ligado a tu edad. De joven pagas poco, pero la cuota crece cada año a medida que envejeces. El incremento habitual está entre el 4 % y el 6 % anual entre los 30 y los 60 años, y se acelera notablemente a partir de los 65 o 70, que es cuando muchas familias se llevan el susto de ver el recibo dispararse. Es la modalidad más barata al principio y la más cara al final. Si es tu caso y la subida empieza a pesar, quizá te interese valorar un cambio de modalidad, algo que explicamos más abajo.
Prima nivelada: sube por la revalorización, no por tu edad
Con prima nivelada, la edad no se usa como factor de subida: pagas una cuota estable calculada para toda la vida del seguro. Entonces, ¿por qué también sube? Por la revalorización del capital. Cada año, el capital asegurado se actualiza (habitualmente en torno a un 3 %) para seguir el ritmo del encarecimiento de los servicios funerarios. Como el capital sube, la prima que lo sostiene también. No es una subida por hacerte mayor, sino por mantener la cobertura a la altura del precio real de un funeral.
Por qué esa subida suele protegerte
Cuesta verlo cuando llega el recibo, pero la revalorización juega a tu favor. Los costes funerarios suben cada año, y si tu capital asegurado se quedara congelado, con el tiempo dejaría de cubrir el servicio completo. Cuando eso pasa, la diferencia la tiene que poner tu familia: es el copago encubierto que conviene evitar. Una póliza que se revaloriza es, precisamente, una póliza que no se queda corta. El problema no es que suba un 3 % para seguir al coste real, sino lo contrario: una póliza que nunca sube y termina cubriendo la mitad de lo que cuesta el funeral.
Qué hacer si el recibo se te hace grande
Si la subida empieza a pesar, hay margen de maniobra antes de tomar decisiones drásticas:
- Revisa qué modalidad de prima tienes: si es natural y ya tienes cierta edad, cambiar a nivelada o mixta puede estabilizar la cuota. Lo comparamos en tipos de prima.
- Ajusta el capital: si está sobredimensionado, se puede recalcular; si se ha quedado corto, mejor subirlo que arriesgarte al copago.
- Cuidado con cancelar sin pensar: si dejas de pagar o das de baja una póliza antigua, pierdes antigüedad y las carencias ya superadas, y volver a contratar a mayor edad sale más caro. Lo vemos en qué hacer con un seguro de decesos antiguo.
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