Guía de decesos
Glosario del seguro de decesos: todos los términos claros
El seguro de decesos tiene su propio vocabulario, y entenderlo es la mejor forma de contratar con criterio y sin sorpresas. Hemos reunido en un solo lugar todos los términos que aparecen en una póliza —prima, capital, carencia, copago, reserva y muchos más— explicados en lenguaje claro y con enlace a la guía que desarrolla cada concepto.
Las partes del contrato
- Seguro de decesos: seguro de prestación de servicios que organiza y paga el servicio funerario cuando se produce el fallecimiento, en lugar de entregar dinero. Lo detallamos en qué cubre el seguro de decesos.
- Tomador: la persona que contrata la póliza y se compromete a pagar la prima. Puede coincidir o no con el asegurado.
- Asegurado: la persona cuyo fallecimiento cubre la póliza y para quien se presta el servicio funerario.
- Beneficiario: quien recibe la prestación; en decesos la prestación principal es el servicio, aunque pueden designarse beneficiarios para capitales adicionales si la póliza los incluye.
- Condicionado: el documento que recoge todas las condiciones de la póliza (coberturas, capital, carencias y exclusiones). Es la referencia ante cualquier duda.
El precio y su evolución
- Prima: el importe que se paga por la póliza (la cuota).
- Prima natural: empieza baja y sube cada año con la edad.
- Prima nivelada: se mantiene estable de por vida; la recomendada entre los 50 y los 70 años.
- Prima mixta: combina un tramo de prima natural con otro de nivelada.
- Prima única: se paga de una sola vez y deja la póliza saldada. Las cuatro se comparan en tipos de prima del seguro de decesos.
- Reserva (matemática): el ahorro que se acumula en las modalidades nivelada y única para financiar los años en que la prima sería más cara.
- Revalorización: la actualización periódica del capital (por ejemplo, según el IPC) para que no pierda valor con la inflación.
- Portabilidad: el derecho a trasladar la reserva y los derechos a otra compañía al cambiar de seguro, sin empezar de cero.
La cobertura
- Capital: el importe destinado a pagar el servicio funerario. Cómo dimensionarlo, en el capital del seguro de decesos.
- Copago: la diferencia que abona la familia si el capital no cubre el coste real del servicio. Cómo evitarlo, en seguro sin copago.
- Carencia: el periodo inicial con cobertura parcial por enfermedad; el accidente suele cubrirse desde el primer día.
- Exclusión: los supuestos que la póliza no cubre. Ambos conceptos, en carencias y exclusiones.
- Repatriación: el traslado del fallecido a su país o localidad de origen (repatriación).
- Asistencia en viaje: el traslado cuando el fallecimiento ocurre lejos del domicilio (asistencia en viaje).
- Prestación de servicios: la naturaleza del seguro de decesos, que entrega servicios (organizar y pagar el sepelio) y no una indemnización en metálico.
De la teoría a tu caso
Con estos términos claros, ya puedes leer cualquier póliza sin perderte y comparar opciones con criterio. Si quieres ver cómo se traduce todo esto en un precio concreto, puedes calcular tu presupuesto en dos minutos, sin compromiso, o repasar los criterios de cómo elegir el mejor seguro de decesos.