Guía de decesos
Cómo dar de baja un seguro de decesos correctamente
Dar de baja un seguro de decesos es perfectamente posible, pero hacerlo bien tiene sus tiempos y sus formas. No es lo mismo desistir en los primeros días que oponerse a la renovación al vencimiento, y darse de baja sin más —o simplemente dejar de pagar— puede hacerte perder años de antigüedad. Te explicamos cómo cancelar correctamente, sin perder derechos y sin quedarte sin cobertura por el camino.
Las tres formas (muy distintas) de "darse de baja"
Bajo la idea de "dar de baja" se esconden situaciones que la ley trata de forma diferente. Distinguirlas es lo que evita errores y disgustos:
- Desistir en los primeros días tras contratar (sobre todo a distancia).
- No renovar la póliza a su vencimiento anual.
- Dejar de pagar —que no es una forma correcta de cancelar, sino una vía con consecuencias propias.
El desistimiento de los primeros días
Cuando contratas un seguro a distancia (por internet o por teléfono), la normativa de comercialización a distancia de servicios financieros suele reconocerte un derecho de desistimiento durante un plazo inicial (habitualmente unos 14 días naturales desde la contratación). En ese periodo puedes anular el contrato sin penalización y recuperar la prima abonada, salvo la parte que corresponda al tiempo en que ya hayas estado cubierto. Es la vía más limpia si te arrepientes nada más contratar. Comprueba el plazo exacto en tu condicionado.
No renovar al vencimiento
El seguro de decesos es un contrato de renovación anual automática. Para que no se renueve, debes comunicar tu decisión por escrito antes del vencimiento, respetando el preaviso que fijan tu contrato y la Ley de Contrato de Seguro. Si no avisas en plazo, la póliza se prorroga un año más y seguirás obligado a pagar la prima de esa anualidad. Por eso conviene anotar la fecha de vencimiento y no dejar el aviso para el último día.
El error más caro: darte de baja antes de tener otra póliza
Si tu intención es cambiar de compañía, el orden importa muchísimo. Cancelar la póliza antigua antes de tener la nueva activa puede hacerte perder la antigüedad y las carencias ya cumplidas, además de dejarte sin cobertura durante el hueco entre una y otra. Lo correcto es contratar la nueva, asegurarte de que está en vigor y, solo entonces, no renovar la anterior. Existe además la portabilidad de la reserva para conservar lo acumulado: lo explicamos en cambiar de seguro de decesos.
Dar de baja no es dejar de pagar
Mucha gente cree que basta con cancelar la domiciliación para "quitarse" el seguro. No es así: dejar de pagar tiene consecuencias legales propias (suspensión de la cobertura y extinción de la póliza en determinados plazos, y la posibilidad de que te reclamen la prima pendiente). No es la forma correcta de darse de baja. Lo desarrollamos en qué pasa si dejo de pagar el seguro de decesos.
Cómo hacerlo, en la práctica
- Por escrito y con constancia: un email, un burofax o el canal que indique tu compañía, conservando el justificante.
- Dentro de plazo: en el periodo de desistimiento, o con el preaviso necesario antes del vencimiento.
- Sin huecos: si vas a cambiar, primero la nueva en vigor; después, la baja de la antigua.
Y si lo que ocurre es que tu póliza actual se te ha quedado cara o corta, antes de cancelarla quizá te interese ver si te compensa otra: puedes calcular tu precio sin compromiso y comparar.