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Guía de decesos

Seguro de decesos para personas mayores: cómo elegir a partir de los 65

Contratar un seguro de decesos a partir de los 65 o los 70 años es perfectamente posible, pero las decisiones cambian: la modalidad de prima pasa a ser el factor más importante y aparecen opciones, como la prima única, que a edades más jóvenes apenas se plantean. Te explicamos qué tener en cuenta para elegir bien a edades avanzadas, ya sea para ti o para asegurar a un padre o una madre.

Por el equipo de Preventiva Decesos Actualizado el 18 de agosto de 2026
Asistencia 24 horas Sin letra pequeña Libre elección de funeraria Precio sin dar tus datos
Unos abuelos y su nieto pasean juntos por un viñedo, una imagen para la guía sobre seguro de decesos para personas mayores

¿Hay edad máxima para contratar?

Es la primera duda, y la respuesta tranquiliza: sí se puede contratar a edades avanzadas. Cada compañía fija su propio límite de edad de contratación, que suele ser alto (con frecuencia 70, 75 u 80 años, a veces más). Lo que cambia con la edad no es tanto la posibilidad de contratar, sino el precio y, sobre todo, qué modalidad de prima conviene elegir. Cada década tiene su propia decisión, así que la desarrollamos por separado: a los 70 la elección real está entre nivelada y única, y la tratamos en el seguro de decesos para mayores de 70 años; si buscas para una edad muy avanzada, lo vemos a fondo en el seguro de decesos para mayores de 80 años.

Conviene añadir algo que casi nadie sabe y que ayuda a plantear la conversación con cualquier compañía. La edad es una de las causas protegidas por la Ley 15/2022, integral para la igualdad de trato: reconoce el derecho de toda persona a la igualdad «con independencia de su nacionalidad, de si son menores o mayores de edad o de si disfrutan o no de residencia legal», y su artículo 17 lo lleva al terreno concreto de los seguros, «No podrá denegarse el acceso a la contratación de seguros o servicios financieros afines ni establecerse diferencias de trato en las condiciones de los mismos» por esas causas.

Ahora, la parte honesta, porque esa frase tiene una salvedad y sin ella se entiende mal: caben las diferencias «que resulten proporcionadas a la finalidad del seguro o servicio y a las condiciones objetivas de las personas solicitantes en los términos previstos en la normativa en materia de seguros». Traducido: que la prima suba con la edad es una diferencia objetiva y proporcionada, porque el riesgo que se cubre cambia de verdad, y por eso es legítima. Lo que no encaja en esa salvedad es un trato distinto que no responda a la naturaleza del seguro. Dicho de otro modo, la edad explica el precio, no cierra la puerta por sí sola.

Qué cambia a los 65, a los 70 y a los 80 años

La edad no cambia solo el precio: cambia cuál es la pregunta importante. Estos son los tres tramos y lo que decide cada uno.

  • A partir de los 65 años. Contratar es sencillo y hay compañías de sobra. La decisión aquí es elegir una modalidad que no se dispare con los años y asegurarse de que el capital se revaloriza, porque queda mucho recorrido por delante.
  • A los 70 años. Sigues eligiendo tú, pero la elección real se reduce a prima nivelada o prima única, y es la edad en la que más conviene revisar la póliza antigua por si su capital se quedó corto. Lo desarrollamos en el seguro de decesos para mayores de 70 años.
  • A los 80 años. La pregunta pasa a ser si todavía te admiten, porque el abanico de compañías se estrecha, y la prima única se vuelve la opción más práctica. Lo vemos en el seguro de decesos para mayores de 80 años.

La modalidad de prima es la decisión clave

A partir de cierta edad, acertar con la modalidad de prima es lo que más dinero ahorra a largo plazo:

  • Prima natural: es barata al principio pero sube cada año y, a edades altas, puede dispararse. Suele ser la menos recomendable para mayores.
  • Prima nivelada: mantiene la misma cuota de por vida. Da previsibilidad y evita los grandes encarecimientos de la natural.
  • Prima única: un único pago que deja el seguro saldado para siempre, sin cuotas posteriores.

La prima única: dejarlo resuelto

La prima única merece una mención aparte porque cobra mucho sentido a edades avanzadas. Consiste en pagar de una sola vez y no volver a preocuparse: la póliza queda pagada de por vida. Su desembolso inicial es mayor, pero a cambio elimina la incertidumbre de las subidas y la dependencia de pagos futuros. Es una opción muy elegida por quienes disponen de un ahorro y quieren dejar este asunto cerrado para no ser una carga para los suyos.

Carencias y cuestionario de salud

A edades altas siguen aplicándose las carencias y exclusiones habituales: el fallecimiento por accidente suele cubrirse desde el primer día y el de causa natural puede tener una carencia inicial. Puede haber un breve cuestionario de salud; la clave es responder con sinceridad, porque eso es lo que hace que la cobertura sea sólida y sin discusiones para tu familia.

Para qué sirve la antigüedad en un seguro de decesos

Es la pregunta que más conviene hacerse antes de cambiar de compañía, y casi nadie se la hace. La antigüedad de una póliza de decesos no es solo una fecha: cuando la prima es nivelada, la cuota se calculó con la edad que tenías al contratar, así que una póliza de hace veinte años se está pagando a precio de hace veinte años. Contratar hoy la misma cobertura desde cero significa recalcularla con tu edad actual.

A eso se suma que las carencias ya cumplidas no se recuperan: una póliza nueva vuelve a empezar el contador. Por eso, antes de dar de baja una póliza antigua, lo sensato es pedir a la compañía por escrito qué ocurre con lo acumulado y comparar ese dato con la oferta nueva. A veces el cambio compensa igualmente, sobre todo si el capital se ha quedado muy corto, pero es una decisión que hay que tomar con las dos cifras delante y no con la cuota sola.

Capital suficiente y sin copago

Igual que a cualquier edad, el capital debe cubrir el coste real del servicio funerario en tu zona (3.500-6.500 € de media en España) y conviene que sea revalorizable para no caer en copago. Un capital corto obligaría a tu familia a poner la diferencia, justo lo que el seguro debería evitar.

Asegurar a un padre o una madre

Es una de las situaciones más frecuentes: un hijo o hija contrata el seguro de un progenitor. En ese caso, tú eres el tomador (quien contrata y paga) y tu familiar el asegurado (la persona cubierta). Necesitarás sus datos y su consentimiento. Es una forma habitual y responsable de proteger a los padres y de que el gasto no recaiga sobre la familia en un mal momento.

Cómo lo hacemos en Preventiva

Como especialistas en seguros de decesos, nuestro trabajo es comparar las modalidades con números concretos para tu edad y tu situación, y recomendarte la que de verdad te conviene, sin presiones ni llamadas insistentes. Puedes calcular tu precio en 2 minutos o, si lo prefieres, hablar con nosotros, con la calma que este tema merece.

Un abuelo y su nieta comparten un momento en el jardín, una imagen para la guía sobre seguro de decesos para personas mayores

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El coste real de un funeral

El Estado aporta 46,50 €; un funeral cuesta miles

Auxilio del Estado

46,50 €

El auxilio por defunción (artículo 218 de la Ley General de la Seguridad Social), congelado desde hace décadas.

Coste real de un funeral

De 3.500 a 6.500 €

Media de las 44 capitales que analizamos: 4.650 € un entierro. El Barómetro de Interfunerarias cifró el servicio funerario medio en 4.430 euros en 2025.

Entre esos 46,50 euros y el coste de un sepelio de varios miles, el hueco lo cubre siempre alguien: tu familia, la herencia o un seguro de decesos. En las grandes capitales, como Madrid, Barcelona o Bilbao, algunos servicios superan los 7.000 euros. El seguro existe para que ese gasto no recaiga sobre los tuyos en pleno duelo, y para que tú lo dejes resuelto con calma.

Tienes el detalle en las guías del auxilio por defunción y de cuánto cuesta un entierro en España, y de cómo evitar un copago dimensionando bien el capital.

Un padre mayor y su hijo caminan juntos entre viñas, una imagen para la guía sobre seguro de decesos para personas mayores

Resolvemos tus dudas

Preguntas frecuentes

¿Hay una edad máxima para contratar un seguro de decesos?

Cada compañía fija su propia edad límite de contratación, que suele ser elevada. Muchas aseguradoras admiten nuevas pólizas hasta los 70, 75 u 80 años, a veces más. La edad influye sobre todo en el precio y en la modalidad de prima recomendable, más que en la posibilidad de contratar.

¿Cambia mucho contratar a los 65, a los 70 o a los 80 años?

Cambia sobre todo cuál es la pregunta importante, más que la posibilidad de contratar. A partir de los 65, el precio se estudia de forma más personalizada y lo que decide es elegir una modalidad que no se dispare con los años. A los 70, la elección real se reduce a prima nivelada o prima única, y conviene revisar la póliza antigua por si su capital se quedó corto. A los 80, la duda pasa a ser hasta qué edad admite cada compañía, porque el abanico se estrecha. Cada tramo tiene su propia guía, con el detalle de esa decisión: seguro de decesos para mayores de 70 años y seguro de decesos para mayores de 80 años.

¿Qué modalidad de prima conviene a partir de los 65?

A edades avanzadas, la prima natural se encarece mucho año tras año, por lo que suele ser preferible una prima nivelada (cuota estable de por vida) o una prima única (un único pago que deja la póliza saldada). La opción ideal depende de tu situación; te ayudamos a compararlas con números concretos.

¿Qué es la prima única y para quién tiene sentido?

La prima única es un pago único, de una sola vez, que deja el seguro pagado para siempre, sin cuotas posteriores. Tiene mucho sentido a edades avanzadas o cuando se dispone de un ahorro y se quiere dejar el asunto resuelto sin que dependa de pagos futuros. Su coste inicial es mayor, pero elimina la incertidumbre de las subidas.

¿Puedo contratar un seguro de decesos para mi padre o mi madre?

Sí. Es muy frecuente: tú serías el tomador (quien contrata y paga) y tu familiar el asegurado (la persona cubierta). Necesitarás sus datos y su consentimiento. Es una forma habitual de proteger a los padres y evitar que el gasto recaiga sobre la familia más adelante.

¿Me harán un reconocimiento médico por la edad?

Habitualmente no se exige reconocimiento médico, aunque según la compañía y la edad puede haber un cuestionario de salud que conviene responder con sinceridad. Declarar con transparencia lo que se pregunta es lo que garantiza que la cobertura sea sólida llegado el momento.

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